viernes 10 de junio de 2011

El mesolítico

Hacia 10000 a.C., cuando se retiraron los hielos después de la última glaciación, comenzó un período de transición caracterizado por la atemperación climática. Los cambios en el clima comportaron una significativa mutación de la fauna y de la flora, que incluyó la desaparición de muchos animales y plantas de las regiones centrales y meridionales de Europa. El hombre sólo podía cazar pequeños mamíferos que le ofrecían cantidades reducidas de carne. Al disminuir el número de animales para cazar, el hombre amplió su radio de acción a los mares y aprendió a pescar. Todo ello ocurrió en la fase que media entre el paleolítico y el neolítico, conocida con el nombre de mesolítico. La industria lítica del mesolítico consistía en la producción de hachas, puntas de flecha o de lanza y láminas. En esta época se construyeron las primeras embarcaciones y trineos. En el terreno artístico, la inspiración naturalista dio paso a una creación más abstracta y geométrica.

Se empezaron a domesticar algunos animales, como el perro, y se cultivaron algunas plantas. Estas nuevas costumbres transformaron los hábitos nómadas de los grupos familiares, que pasaron a ser sedentarios. Las culturas mesolíticas no sólo se extendieron por Europa, sino también por el norte de África y por Asia Menor.

En la zona central de Europa se desarrolló la cultura aziliense (cueva de Mas d'Azil, Francia), que produjo raederas, arpones planos fabricados con asta de ciervo y cuchillos ligeramente curvos. Parecidos objetos se encuentran en la cultura sauveterriense.

En el norte de Europa apareció la cultura maglemosiense, cuyo rasgo característico es la fabricación de instrumentos de pesca (anzuelo arqueado y nasa) y de canoas y embarcaciones de remo construidas con pieles de animales. En la región de Dinamarca se desarrolló en la misma época la cultura ertebölliense, dedicada exclusivamente a la recolección de moluscos y a la caza del jabalí.

Otras culturas del mesolítico son la tardenoisiense, del Egeo, y la natufiense, de Oriente medio.

La cultura de Jericó, por último, muestra una evolución en la concepción de la casa, que es más sólida al estar construida con bloques de piedra.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada